La biomasa es una fuente de energía renovable que se obtiene indirectamente de la energía solar a través de la fotosíntesis de las plantas. Existen varios procesos para convertir la biomasa en energía, incluyendo la combustión directa, fermentación para producir biogás o alcohol combustible, y procesos termoquímicos. La biomasa puede provenir de residuos orgánicos o cultivos energéticos y su conversión ayuda a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.