El escaldado implica someter los alimentos a vapor o agua caliente para inactivar enzimas, reducir microorganismos y suavizar el producto. Esto permite un envasado más fácil, mayor calidad y valor nutritivo al inhibir cambios indeseados. Sin embargo, también puede causar pérdidas de nutrientes hidrosolubles como vitaminas. El tiempo de escaldado depende del tipo de alimento.