El documento describe las buenas prácticas agrícolas (BPA) para garantizar la calidad e inocuidad de frutas y hortalizas frescas. Explica que las BPA abarcan el uso del suelo, agua, fertilizantes, control de plagas y enfermedades de manera integrada, así como prácticas de higiene, seguridad y gestión ambiental en todas las etapas desde la producción hasta la postcosecha y comercialización.