El documento analiza el papel del cadi, centro aragonés de diseño industrial, en la promoción del diseño como herramienta empresarial en Aragón durante los últimos 25 años. Señala la necesidad de cambiar tanto la percepción de las empresas sobre el diseño como la de los diseñadores sobre su rol en el ámbito económico, destacando que una ayuda económica sola no garantiza el éxito sin convicción interna. Además, propone la incorporación del diseño en la cultura empresarial y educativa, abogando por un enfoque integral que incluya formación y sensibilización para mejorar su aceptación.