La calidad total se define como una estrategia de gestión que tiene como objetivo satisfacer de manera equilibrada las necesidades de todos los grupos de interés de una organización, incluyendo empleados, accionistas y la sociedad. Está relacionada con el ciclo PDCA de mejora continua (planificar, hacer, verificar y ajustar) y busca la satisfacción tanto de los clientes externos como internos. Implica que toda la organización, incluyendo proveedores, es responsable de la calidad y se enfoca en hacer las cosas bien desde el inicio.