El tratamiento de la coartación de aorta incluye opciones quirúrgicas y técnicas de angioplastía, siendo esta última cada vez más preferida debido a su menor morbilidad y tiempo de recuperación. La utilización de stents ha mejorado significativamente los resultados, particularmente en pacientes con coartación nativa y recurrente. Sin embargo, se recomienda la cirugía en neonatos con coartación grave, mientras que la angioplastía con balón es efectiva en lactantes mayores.