La línea de transmisión ideal es aquella adaptada, donde toda la potencia es absorbida por la carga y no hay pérdidas. Una línea infinitamente larga o terminada en su impedancia característica Z0 se comporta como si no tuviera ondas reflejadas. La velocidad de fase Vp es la velocidad a la que se propaga la onda a lo largo de la línea, mientras que la longitud de onda λ depende inversamente de la frecuencia f y directamente de la velocidad de fase.