CAPÍTULO 4: “LA REALIDAD DE LAS CARICATURAS”


Por medio del capítulo pretendemos hacerles entender a los niños que no todo lo
que pasa en la televisión, en especial las caricaturas, son ciertas, debido a que
ellos (los niños de entre 6-11años) constantemente tratan de imitar lo que ven,
pero desafortunadamente no todo lo que repiten es bueno, ya que de cierto modo
ese comportamiento que adquieren al ver caricaturas no aptas para ellos, no es
útil o buena para su desarrollo. Este capítulo es muy significativo ya que es de
suma importancia tanto para los niños como para los padres, pues ellos deben
estar atentos al desarrollo de sus niños, y que me mejor que hacerlo de una
manera adecuada y de cierto modo entretenida para sus hijos.

Definición de fantasía:

Aquel conjunto de ideas, situaciones, representaciones y fenómenos que forman
parte de la imaginación de una persona y que no tienen correlato verídico en la
realidad. Sin embargo, el hecho de que sean meras imaginaciones o creaciones
del inconsciente de un individuo no significa que no tengan valor: por el contrario,
de acuerdo a lo que establecen diferentes ramas de la psicología, la fantasía es el
modo en que un individuo expresa sus deseos, intereses, miedos, objetivos y
hasta perversiones. La fantasía siempre tiene que ver con la creación o
generación de situaciones a nivel mental o imaginativo que no pueden darse en la
vida real o que deben permanecer reprimidas por ciertas pautas morales o
sociales.




             Casado. Juan. Televisión. Inconvenientes para el niño.
Madeline Levine; Ph.D. La violencia en los medios de comunicación. Pág. 356
Definición de realidad:

La realidad es la existencia verdadera y efectiva de las cosas, comprendiendo
todo lo existente en oposición a lo imaginario.
Esta existencia de las cosas exteriores al sujeto son captadas por él a través de
los sentidos, de los que ya desconfiaba el filósofo griego Platón, que distinguía
una realidad sensible e imperfecta captada por los sentidos, y el mundo de
las ideas captadas por la razón, inmutables, eternas y verdaderas que eran el
mundo real.


Imitación de una caricatura (¿por qué lo hacen y cuál es la finalidad?):

La vida normal de los niños no está rodeada, como aparece con frecuencia en la
televisión, de guerras, bombas, golpes, ni muertes. Suele ser una vida
normalizada de familia, amigos, colegios y deberes escolares. Los niños, incluso
los más pequeños, pasan muchas horas viendo la televisión, aunque parezca que
no les interesa, que no miran, esta información la están recibiendo
constantemente, ya que en muchos hogares la televisión esta casi siempre
encendida.

No es adecuado que los niños menores de ocho años vean los diarios
informativos, las noticias, ni aquellos programas en dónde la violencia aparece con
frecuencia. Los niños pueden imitar las conductas violentas, identificarse con los
individuos violentos, los que siempre vencen despreciando a las víctimas,
conductas que pueden reproducir en su ambiente.

La televisión puede enseñar ideas erróneas de la realidad, porque aparece un
mundo y una sociedad, la que corresponde al que hizo la información o la película
y a su entorno. Éste es diferente del real, quizás es un mundo inalcanzable para el
niño que ve la televisión, pero no por ello menos apetecible. La posesión de
artículos de lujo, coches o costumbres que parecen gratuitas, entretenidas y
agradables, contagian rápidamente a los niños de cualquier sociedad.

Esto hace que los niños demanden unas condiciones de vida, de casa, padres,
coches, zapatillas, modas y juguetes, que favorece el consumismo, especialmente
el de una marca o tipo determinado. Induce la imitación en la forma de ser, hablar,
vestirse o comportarse, a copiar modelos no siempre adecuados a la forma de
entender por los padres el presente y el futuro de tu hijo.

Otras veces la televisión enseña un mundo imaginario no real, lleno de fantasías
que confunden a los niños pequeños. Los personajes reales o los muñecos

             Casado. Juan. Televisión. Inconvenientes para el niño.
Madeline Levine; Ph.D. La violencia en los medios de comunicación. Pág. 356
mueren y reviven, se caen y se levantan, vuelan, saltan por precipicios o pasan
por el fuego sin que les afecte, los animales y los pájaros hablan y cantan, toda
esta fantasía puede inhibir la creatividad de los más pequeños haciéndolos
observadores pasivos. Los niños deben estar jugando activamente en su mundo
real, no es uno ficticio o fantástico.

La realidad, respecto a los anuncios de la televisión, muchos de ellos
específicamente dirigidos a los niños, incluso a los de edad preescolar, son con
frecuencia engañosas. Luego, cuando se reciben estos juguetes, no son o no
hacen lo que decían los anuncios, creándose un sentimiento de frustración y
desengaño por poseer algo diferente de lo esperado.
La imitación de los modelos dados por la televisión se limita, en general, al juego,
real o imaginario. Los niños imitan personas y las conductas socialmente
aceptadas. El niño telespectador no mira la televisión como un individuo, sino
como un miembro de un grupo social con un rol dado. Este rol determina el tiempo
consagrado a la televisión; el niño no imita todo lo que ve, sólo lo que está de
acuerdo con los modelos personales formados conscientemente o
inconscientemente por su familia, amigos, colegio.
Los niños de familias tradicionales, donde los amigos son considerados como
peligro, imitan los personajes infantiles. Los niños eligen lo que está aprobado o
reconocido, lo que le gusta a los amigos, lo que les sirve para jugar. La imitación
de los modelos televisivos se da en la similitud de éstos y los de los del medio
social. Se limita al juego real o imaginario y se realiza por intermedio de los juegos
del grupo




             Casado. Juan. Televisión. Inconvenientes para el niño.
Madeline Levine; Ph.D. La violencia en los medios de comunicación. Pág. 356

Capítulo4

  • 1.
    CAPÍTULO 4: “LAREALIDAD DE LAS CARICATURAS” Por medio del capítulo pretendemos hacerles entender a los niños que no todo lo que pasa en la televisión, en especial las caricaturas, son ciertas, debido a que ellos (los niños de entre 6-11años) constantemente tratan de imitar lo que ven, pero desafortunadamente no todo lo que repiten es bueno, ya que de cierto modo ese comportamiento que adquieren al ver caricaturas no aptas para ellos, no es útil o buena para su desarrollo. Este capítulo es muy significativo ya que es de suma importancia tanto para los niños como para los padres, pues ellos deben estar atentos al desarrollo de sus niños, y que me mejor que hacerlo de una manera adecuada y de cierto modo entretenida para sus hijos. Definición de fantasía: Aquel conjunto de ideas, situaciones, representaciones y fenómenos que forman parte de la imaginación de una persona y que no tienen correlato verídico en la realidad. Sin embargo, el hecho de que sean meras imaginaciones o creaciones del inconsciente de un individuo no significa que no tengan valor: por el contrario, de acuerdo a lo que establecen diferentes ramas de la psicología, la fantasía es el modo en que un individuo expresa sus deseos, intereses, miedos, objetivos y hasta perversiones. La fantasía siempre tiene que ver con la creación o generación de situaciones a nivel mental o imaginativo que no pueden darse en la vida real o que deben permanecer reprimidas por ciertas pautas morales o sociales. Casado. Juan. Televisión. Inconvenientes para el niño. Madeline Levine; Ph.D. La violencia en los medios de comunicación. Pág. 356
  • 2.
    Definición de realidad: Larealidad es la existencia verdadera y efectiva de las cosas, comprendiendo todo lo existente en oposición a lo imaginario. Esta existencia de las cosas exteriores al sujeto son captadas por él a través de los sentidos, de los que ya desconfiaba el filósofo griego Platón, que distinguía una realidad sensible e imperfecta captada por los sentidos, y el mundo de las ideas captadas por la razón, inmutables, eternas y verdaderas que eran el mundo real. Imitación de una caricatura (¿por qué lo hacen y cuál es la finalidad?): La vida normal de los niños no está rodeada, como aparece con frecuencia en la televisión, de guerras, bombas, golpes, ni muertes. Suele ser una vida normalizada de familia, amigos, colegios y deberes escolares. Los niños, incluso los más pequeños, pasan muchas horas viendo la televisión, aunque parezca que no les interesa, que no miran, esta información la están recibiendo constantemente, ya que en muchos hogares la televisión esta casi siempre encendida. No es adecuado que los niños menores de ocho años vean los diarios informativos, las noticias, ni aquellos programas en dónde la violencia aparece con frecuencia. Los niños pueden imitar las conductas violentas, identificarse con los individuos violentos, los que siempre vencen despreciando a las víctimas, conductas que pueden reproducir en su ambiente. La televisión puede enseñar ideas erróneas de la realidad, porque aparece un mundo y una sociedad, la que corresponde al que hizo la información o la película y a su entorno. Éste es diferente del real, quizás es un mundo inalcanzable para el niño que ve la televisión, pero no por ello menos apetecible. La posesión de artículos de lujo, coches o costumbres que parecen gratuitas, entretenidas y agradables, contagian rápidamente a los niños de cualquier sociedad. Esto hace que los niños demanden unas condiciones de vida, de casa, padres, coches, zapatillas, modas y juguetes, que favorece el consumismo, especialmente el de una marca o tipo determinado. Induce la imitación en la forma de ser, hablar, vestirse o comportarse, a copiar modelos no siempre adecuados a la forma de entender por los padres el presente y el futuro de tu hijo. Otras veces la televisión enseña un mundo imaginario no real, lleno de fantasías que confunden a los niños pequeños. Los personajes reales o los muñecos Casado. Juan. Televisión. Inconvenientes para el niño. Madeline Levine; Ph.D. La violencia en los medios de comunicación. Pág. 356
  • 3.
    mueren y reviven,se caen y se levantan, vuelan, saltan por precipicios o pasan por el fuego sin que les afecte, los animales y los pájaros hablan y cantan, toda esta fantasía puede inhibir la creatividad de los más pequeños haciéndolos observadores pasivos. Los niños deben estar jugando activamente en su mundo real, no es uno ficticio o fantástico. La realidad, respecto a los anuncios de la televisión, muchos de ellos específicamente dirigidos a los niños, incluso a los de edad preescolar, son con frecuencia engañosas. Luego, cuando se reciben estos juguetes, no son o no hacen lo que decían los anuncios, creándose un sentimiento de frustración y desengaño por poseer algo diferente de lo esperado. La imitación de los modelos dados por la televisión se limita, en general, al juego, real o imaginario. Los niños imitan personas y las conductas socialmente aceptadas. El niño telespectador no mira la televisión como un individuo, sino como un miembro de un grupo social con un rol dado. Este rol determina el tiempo consagrado a la televisión; el niño no imita todo lo que ve, sólo lo que está de acuerdo con los modelos personales formados conscientemente o inconscientemente por su familia, amigos, colegio. Los niños de familias tradicionales, donde los amigos son considerados como peligro, imitan los personajes infantiles. Los niños eligen lo que está aprobado o reconocido, lo que le gusta a los amigos, lo que les sirve para jugar. La imitación de los modelos televisivos se da en la similitud de éstos y los de los del medio social. Se limita al juego real o imaginario y se realiza por intermedio de los juegos del grupo Casado. Juan. Televisión. Inconvenientes para el niño. Madeline Levine; Ph.D. La violencia en los medios de comunicación. Pág. 356