El documento discute el papel cambiante de la familia en la educación de los niños. Explica que los niños pasan más tiempo fuera de la escuela que dentro, y que la familia genera principios a través del afecto más que las lecciones. También señala que la televisión ha reemplazado otras formas de entretenimiento y ahora se enfoca más en sexo, violencia y dinero. Concluye que la familia juega un papel decreciente en la socialización de los individuos, lo que representa un desafío para la escuela.