El documento describe el caso de una mujer de 28 años con síndromes de Cushing y psicosis esteroidea. Presentaba aumento de peso, presión arterial elevada e irregularidades menstruales. Fue diagnosticada con diabetes tipo 2 y embarazo de 24.5 semanas. Tras el aborto, empeoraron sus síntomas psiquiátricos y fue diagnosticada con psicosis esteroidea relacionada con el síndrome de Cushing.