Las quinolonas son antibióticos de amplio espectro que actúan principalmente uniéndose a las topoisomerasas bacterianas, siendo las fluorquinolonas las más usadas clínicamente. La resistencia bacteriana a las quinolonas ha ido en aumento debido a la presión selectiva de su uso extenso, principalmente a través de alteraciones estructurales en las subunidades de la girasa. Las quinolonas de cuarta generación mantienen su eficacia frente a microorganismos gramnegativos y mico bacterias.