La obesidad tiene múltiples causas, incluyendo factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. No hay una sola causa, por lo que las soluciones también deben ser múltiples e individualizadas. Aunque los genes juegan un papel, es posible contrarrestarlos mediante cambios en la dieta, actividad física y consultando a especialistas para obtener tratamiento y asesoramiento personalizado.