Este documento presenta un protocolo de seguridad escolar que incluye elaborar un diagnóstico de riesgos, definir estrategias para el manejo de crisis de seguridad, capacitar a la comunidad escolar, aplicar dichas estrategias antes y durante las crisis, y documentar el manejo de las crisis en una bitácora. El protocolo involucra a alumnos, familias, autoridades y la comunidad para establecer brigadas, realizar simulacros, y establecer redes de comunicación para mejorar la protección y seguridad de la escuela.