El texto analiza la relevancia histórica de Marco Tulio Cicerón, un destacado orador y político de la Roma antigua, cuya figura perdura en el tiempo debido a su complejidad y a su contexto histórico, marcado por transiciones significativas en Roma. El autor cuestiona cómo la noción de 'revolución social' se aplica a cambios históricos, particularmente en la antigüedad, y sugiere que Cicerón es clave para comprender estos fenómenos. Además, se enfatiza la importancia de la época ciceroniana en la evolución de la República romana hacia el Imperio, describiendo este periodo como una época de turbulencias y profundas transformaciones sociales.