El documento discute la relación entre ciudadanía y democracia. Define la ciudadanía como una serie de derechos establecidos históricamente, y la democracia como la capacidad de elegir gobernantes. Argumenta que para tener una democracia fuerte se requiere de ciudadanos activos, no solo pasivos. También discute temas como la migración, globalización, derechos de grupos minoritarios e indígenas, y diferentes teorías sobre la ciudadanía y su relación con el estado y la comunidad.