La paternidad responsable implica que tanto el padre como la madre se comprometan con el desarrollo del hijo. Los derechos reproductivos incluyen el derecho a decidir sobre la planificación familiar y a recibir educación e información sobre salud sexual y reproductiva. Una buena salud reproductiva requiere abordar problemas como la violencia de género, la mortalidad materna y el acceso a servicios de salud sexual.