El documento describe los desafíos de las familias en el siglo XXI, incluyendo la falta de tiempo para la comunicación debido a que ambos cónyuges trabajan, el individualismo creciente y la disminución de la unidad familiar. También discute ámbitos importantes para el desarrollo como la educación, la comunicación, los valores y las relaciones entre padres e hijos. Finalmente, enfatiza la necesidad de que los padres se capaciten para hacer frente a estos desafíos y construir una comunicación educativa sólida dentro de la familia.