El carcinoma anal es una neoplasia maligna poco frecuente con una incidencia global creciente, mayor en hombres y personas de edad avanzada. El tratamiento estándar es la quimioradioterapia simultánea, con indicaciones quirúrgicas limitadas a casos específicos. El seguimiento post-tratamiento es fundamental para detectar recaídas locales y metástasis, aunque la resección de metástasis distantes no mejora las tasas de supervivencia.