El documento aborda la democratización de la educación artística, enfatizando la importancia de la apropiación y creación del arte por parte de todos los ciudadanos. Propone un enfoque doble de aprendizaje práctico y la eliminación de las barreras del aula, utilizando herramientas digitales y redes sociales para fomentar una relación creativa con el arte. Se destaca la relevancia de la espiritualidad en el proceso artístico y la posible integración de experiencias virtuales en el aprendizaje del arte.