El cuidado del cuidador afecta su bienestar físico, psicológico y económico. Esto se debe al agotamiento, estrés y aislamiento social que experimentan. Además, a menudo descuidan su propia salud para dedicarse al anciano. Para ser un mejor cuidador, es importante que acepten ayuda, se informen, tomen descansos y cuiden su propio bienestar.