Las relaciones espaciales se pueden generar de cuatro maneras: pertenencia, intersección, yuxtaposición y encadenamiento. La pertenencia ocurre cuando un espacio está dentro de otro, la intersección cuando dos espacios se superponen, la yuxtaposición cuando dos espacios se tocan, y el encadenamiento cuando un espacio necesita otro espacio intermedio para conectarse con otro. Estas relaciones espaciales básicas determinan cómo los espacios se vinculan y articulan entre sí.