El documento discute la importancia de la educación para el progreso de una sociedad en diferentes ámbitos como la economía y la política. Señala que históricamente la educación no era muy valorada y las escuelas tenían pocos estudiantes. También reconoce que la calidad de la educación depende no solo de las instituciones sino también de los maestros. Finalmente, propone que la educación, el contexto familiar y el sector empresarial deben complementarse para preparar a las personas con las habilidades necesarias que impulsen el desarrollo.