Los problemas emocionales y de conducta se definen como una condición que exhibe características como una incapacidad de aprender o formar relaciones, comportamiento o sentimientos inapropiados, o descontento general. Aunque las causas son inciertas, pueden incluir factores genéticos, mentales, dietéticos o familiares. Los niños con estos problemas muestran hiperactividad, agresividad, retraimiento, inmadurez o pensamiento distorsionado. Los problemas de conducta también involucran desajustes con el entorno