El documento explora el uso de redes y entornos de aprendizaje personal para la colaboración profesional y el intercambio de recursos entre docentes. Se proponen acciones prácticas, como crear perfiles en redes sociales especializadas, blogs y directorios de recursos, para fomentar la conexión entre educadores y mejorar su desarrollo profesional. También se discute la importancia de la gestión del conocimiento en la educación y la creación de comunidades de práctica.