El constructivismo es un modelo psicopedagógico que postula que los individuos son constructores de su propio aprendizaje a través de la interpretación de experiencias y la estructuración de capacidades cognitivas. Existen diversas formas de constructivismo, incluyendo el exógeno, endógeno y dialéctico, que enfatizan la importancia del compromiso activo de los estudiantes en su proceso de aprendizaje. Además, el aprendizaje se potencia a través de la interacción social y la colaboración en equipos, lo que resalta la influencia del contexto social en la construcción del conocimiento.