Este documento resume la historia del desarrollo de los corticoides tópicos, comenzando con el descubrimiento de la cortisona en 1949. Explica cómo la halogenación y la esterificación aumentaron la potencia de los corticoides al hacerlos más liposolubles y resistir su conversión metabólica, lo que redujo los efectos adversos sistémicos. Los corticoides más potentes desarrollados incluyen clobetasol, budesonida y furoato de mometasona.