El documento habla sobre las cuentas de orden, que son registros utilizados para contabilizar transacciones que no afectan directamente el activo, pasivo, capital o resultados de una entidad. Estas cuentas se usan para registrar valores ajenos, contingentes, emitidos o de control. Las cuentas de orden se clasifican en cuatro grupos: valores ajenos, valores contingentes, valores emitidos y valores de control. Siempre se usan cuentas de orden por pares, una deudora y otra acreedora, para mantener el equilibrio en la ecuación del balance general