Este cuento cuenta la historia de Jacinto, un minero que se pierde en un laberinto de túneles en la mina donde trabaja. Allí encuentra al Muqui, un pequeño hombre brillante que cuida y protege la mina. El Muqui le explica a Jacinto que la gente ha olvidado pedirle permiso y ofrendarle para extraer los minerales, por lo que ahora esconde el mineral que encuentra. Jacinto promete recordarle a los demás mineros la importancia de ofrendar al Muqui, y este le ayuda a salir de la mina