Los olivos pueden resistir temperaturas bajas y largas sequías, pero los primeros 7 años no dan fruto. Entre los 30-150 años son muy productivos, aunque siguen dando fruto durante siglos. En primavera se podan y abonan, y en verano crece la aceituna hasta madurar en otoño e invierno cuando se cosecha a mano o con maquinaria. La aceituna se lleva rápido a la almazara para molerla y extraer el aceite de oliva mediante prensado en frío y centrifugación, separando