Este documento establece normas para educar a estudiantes con graves alteraciones en la capacidad de relación y comunicación. Propone planes de estudio funcionales que desarrollen las habilidades sociales, comunicativas y vocacionales de cada estudiante según sus necesidades. Describe criterios de diagnóstico y tratamiento para trastornos del espectro autista, trastornos psíquicos graves y disfasia severa, con énfasis en educación individualizada, funcional y de por vida.