El Sol es una inmensa esfera de gas: de hidrógeno en mayor cantidad y de helio 
en menor cantidad. 
Su tamaño es más de cien veces el tamaño 
del planeta Tierra; sin embargo, algunas 
estrellas pueden llegar a ser casi mil veces 
más grandes que el Sol. 
La parte central del Sol se llama núcleo. Este es el “horno” donde se genera toda 
la energía. 
La energía generada en el núcleo atraviesa una 
amplia capa llamada zona de radiación, hasta llegar 
a la superficie, en donde los gases calientes arrastran 
la energía hacia afuera. 
La superficie del Sol se llama fotosfera, que quiere 
decir “zona de luz”. 
Pero los gases en la fotosfera pierden calor; entonces estos gases descienden 
hasta aproximarse a la zona de radiación en donde se calientan nuevamente y 
ascienden otra vez a la superficie. 
A esta capa del Sol se le llama zona de 
convección, pues en ella se da la circulación de 
gases calientes que ascienden para emitir energía 
al exterior y de gases que bajan para calentarse 
nuevamente.
A esta capa del Sol se le llama zona de 
convección, pues en ella se da la circulación de 
gases calientes que ascienden para emitir energía 
al exterior y de gases que bajan para calentarse 
nuevamente 
Cuando se concentran regiones magnéticas en la fotosfera, se forman unos 
manchones de gas “frío” llamados manchas solares. 
En algunos lugares de la fotosfera se levantan manchones de hidrógeno caliente a 
una altura de miles de kilómetros. A estos manchones se les llama Manchas 
Solares y Prominencias. 
Las partículas de energía luminosa, llamadas fotones, se desvían tanto en su 
trayecto desde su núcleo hasta la fotosfera, que bien pueden tardar un millón de 
años en llegar a ella.
En cambio, a las radiaciones solares les bastan sólo 8 minutos y medio para llegar 
desde el Sol hasta la Tierra. 
Nunca debemos mirar directamente al Sol, pues se puede dañar nuestra vista. 
Tampoco lo debemos hacer a través de un telescopio o de binoculares, porque 
estos aparatos concentran la luz y por tanto, quien lo haga puede quedarse ciego. 
Para ver el Sol con telescopio, los astrónomos utilizan filtros especiales que 
protegen la vista.

Definicion del SOL

  • 1.
    El Sol esuna inmensa esfera de gas: de hidrógeno en mayor cantidad y de helio en menor cantidad. Su tamaño es más de cien veces el tamaño del planeta Tierra; sin embargo, algunas estrellas pueden llegar a ser casi mil veces más grandes que el Sol. La parte central del Sol se llama núcleo. Este es el “horno” donde se genera toda la energía. La energía generada en el núcleo atraviesa una amplia capa llamada zona de radiación, hasta llegar a la superficie, en donde los gases calientes arrastran la energía hacia afuera. La superficie del Sol se llama fotosfera, que quiere decir “zona de luz”. Pero los gases en la fotosfera pierden calor; entonces estos gases descienden hasta aproximarse a la zona de radiación en donde se calientan nuevamente y ascienden otra vez a la superficie. A esta capa del Sol se le llama zona de convección, pues en ella se da la circulación de gases calientes que ascienden para emitir energía al exterior y de gases que bajan para calentarse nuevamente.
  • 2.
    A esta capadel Sol se le llama zona de convección, pues en ella se da la circulación de gases calientes que ascienden para emitir energía al exterior y de gases que bajan para calentarse nuevamente Cuando se concentran regiones magnéticas en la fotosfera, se forman unos manchones de gas “frío” llamados manchas solares. En algunos lugares de la fotosfera se levantan manchones de hidrógeno caliente a una altura de miles de kilómetros. A estos manchones se les llama Manchas Solares y Prominencias. Las partículas de energía luminosa, llamadas fotones, se desvían tanto en su trayecto desde su núcleo hasta la fotosfera, que bien pueden tardar un millón de años en llegar a ella.
  • 3.
    En cambio, alas radiaciones solares les bastan sólo 8 minutos y medio para llegar desde el Sol hasta la Tierra. Nunca debemos mirar directamente al Sol, pues se puede dañar nuestra vista. Tampoco lo debemos hacer a través de un telescopio o de binoculares, porque estos aparatos concentran la luz y por tanto, quien lo haga puede quedarse ciego. Para ver el Sol con telescopio, los astrónomos utilizan filtros especiales que protegen la vista.