El documento describe cómo el diseño puede usarse como una herramienta estratégica para la innovación empresarial. Explica que el diseño ya no se limita solo a lo estético o al producto, sino que también incluye el diseño de modelos de negocio, experiencias de usuario y estrategias. Además, presenta casos de cómo empresas en Nueva Zelanda han utilizado enfoques de diseño como Better By Design para mejorar sus operaciones y resultados financieros.