La difenilhidantoína es un antiepiléptico cuyo mecanismo de acción principal es estabilizar las membranas de las neuronas, reduciendo el paso de iones de sodio y calcio. Se usa para tratar diversos tipos de epilepsia y arritmias cardíacas asociadas a intoxicación digital. Los efectos secundarios más comunes incluyen nistagmo, vértigo y problemas gastrointestinales.