El documento presenta los Decretos de Nueva Planta de 1707 emitidos por Felipe V tras la conquista de Cataluña. Los decretos establecen una Audiencia Real en Cataluña presidida por el Capitán General para administrar justicia, compuesta por un Regente y varios ministros. Además, suprimen las instituciones y fueros catalanes y establecen que el castellano será la única lengua de los procedimientos legales.