La dramatización de la realidad implica presentar sucesos reales de manera emotiva para influir en las audiencias. Es efectiva cuando estimula la imaginación, refuerza la credibilidad, aumenta el interés y crea identificación logrando la memorabilidad del mensaje. Se requiere investigar la información, definir el público objetivo y la trama dramática para construir un relato con claridad, abundancia, propiedad y vigor expresivo que siga una metodología dividida en objetivos, recopilación de información, público, trama y escritura