El documento presenta diferentes modelos curriculares como el socio crítico, tecnocrático y por competencias. Discute los principios de construir un currículo en torno a la transmisión de contenidos culturales y conocimientos disciplinarios. También menciona las contribuciones de Habermas sobre la teoría crítica comunicativa y la racionalidad comunicativa como crítica a la razón instrumental. Finalmente, propone superar un enfoque pedagógico e incorporar una visión crítica e interpretativa de la sociedad al organizar la educación.