Edgar Morin propuso el pensamiento complejo como un nuevo método para comprender la naturaleza, la sociedad y resolver los problemas de la humanidad. Morin argumentó que el conocimiento debe reconocer la complejidad y la interconexión de todos los fenómenos. A través de la UNESCO, Morin promovió la aplicación de este enfoque en la educación a través de su libro "Los 7 saberes necesarios para la educación del futuro".