La educación clásica se basa en las ideas del pedagogo checoslovaco Comenius, quien consideraba que la educación era el oficio más noble. Comenius veía al hombre como una imagen de Dios con la capacidad para la perfección continua a través de la educación y la autoeducación. Consideraba que la educación debía ser comprensiva e integral durante toda la vida, comenzando en la primera infancia. La educación clásica se centra en las tres áreas del trivium: gramática, dialéctica y retórica, cada una ajustada a una etapa