El café se originó probablemente en Etiopía en el siglo XV. Se cree que los etíopes fueron los primeros en reconocer los efectos energizantes de los granos de café. Desde Etiopía, el café se propagó a Egipto, Yemen y el resto del Medio Oriente. Para el siglo XVI, el café se había extendido a Italia, Europa, Indonesia y las Américas. El café contiene antioxidantes y cafeína que pueden mejorar la alerta, el rendimiento y reducir el riesgo de ciertas enfermedades cuando se consume de