El documento describe los elementos esenciales de los contratos en el derecho romano: sujetos, consentimiento, objeto, causa y forma. Los sujetos debían gozar de capacidad jurídica. El consentimiento era el acuerdo indispensable entre las partes. El objeto consistía en un dar, hacer o prestar algo posible, lícito, determinado y apreciable en dinero. La causa impulsaba a las partes a celebrar el contrato. La forma servía para comprobar y hacer cumplir la relación contractual.