El diálogo es la base de las relaciones sociales y puede ser espontáneo o planificado. Los diálogos espontáneos incluyen conversaciones entre dos o más personas sin un guión, mientras que los diálogos planificados como debates, entrevistas o tertulias siguen un plan previo. Las características de un buen diálogo incluyen naturalidad, agilidad, expresividad y el uso de elementos no verbales.