Este documento describe la técnica del semáforo para ayudar a los niños a controlar emociones como la ira y la agresividad. La técnica implica asociar los colores del semáforo con pasos para manejar las emociones: rojo significa detenerse, amarillo significa pensar en alternativas, y verde significa elegir la mejor solución. El proceso incluye identificar formas de autocontrol, practicar escenarios de role playing, y usar semáforos como recordatorios visuales para aplicar lo aprendido.