La obra teatral "El ávaro" de Molière critica el defecto humano de la avaricia a través de la historia de Harpagón, un hombre sumamente tacaño que valora su dinero por encima de todo. Harpagón decide casar a sus hijos por conveniencia económica a pesar de sus deseos de amor, lo que genera conflictos que se resuelven felizmente al final de la comedia.