1) Mantener a los clientes existentes cuesta menos que atraer nuevos y los clientes satisfechos compran más y están dispuestos a pagar más. 2) Estudios muestran que mejoras pequeñas en la satisfacción del cliente pueden traducirse en mayores ingresos e incrementos en la retención. 3) Las empresas deben enfocarse en entregar un alto valor a los clientes de manera continua para alcanzar metas como la satisfacción de los clientes y la retención a largo plazo.