El documento aborda la transformación del estrés como una meta-competencia esencial en el desarrollo organizacional, destacando su impacto en liderazgo, inteligencia corporativa y gestión del talento. Se menciona que el estrés laboral genera pérdidas significativas en productividad y salud, y se presentan estrategias para fomentar la auto-regulación emocional y el auto-liderazgo. Además, se enfatiza la importancia de adaptar las organizaciones a los cambios y a la incertidumbre para mejorar la gestión del talento y el bienestar en el trabajo.