El estructuralismo, surgido en el siglo XX, es una corriente que impacta disciplinas como la lingüística y la antropología, definida por Lévi-Strauss como el estudio de las estructuras como sistemas interrelacionados. Piaget complementa esta noción al describir estructuras con características de totalidad, transformación y autorregulación, donde cada elemento afecta a los demás dentro del sistema. En resumen, las relaciones sociales crean una estructura que se ajusta y se conserva a sí misma.