La evaluación geriátrica global consiste en valorar la función física, mental y social del paciente anciano, su cuidador y entorno para planificar los cuidados adecuados y evitar complicaciones. El objetivo es un proceso diagnóstico para cuantificar las capacidades y problemas médicos, mentales y sociales del anciano con el fin de elaborar un plan de atención, prevención o rehabilitación. La evaluación incluye exámenes funcionales de actividades básicas, instrumentadas e índices de marcha y equilibrio para detectar problemas tempranos