El documento resume las dos partes principales de la obra de Lucas - el Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles. Lucas escribió estas obras para narrar de manera ordenada la vida de Jesús y la propagación temprana del cristianismo desde Jerusalén. Jerusalén desempeña un papel central como el lugar donde comienza y termina la narrativa de Lucas y donde la iglesia primitiva recibe el poder del Espíritu Santo.