El coach-docente ayuda a los estudiantes a desarrollar sus propios recursos y ser conscientes de sus fortalezas para alcanzar sus objetivos de manera independiente, sin dar consejos o soluciones. Un coach competente necesita conocimiento del contexto pero no tiene que ser un experto. A diferencia de un terapeuta, un coach se enfoca en problemas presentes y objetivos actuales. Un buen coach debe tener habilidad, conocimiento y servir de ejemplo a través de su propio desarrollo personal para lograr sus metas y valores.