El documento analiza la importancia de los factores humanos en el mantenimiento e inspección de aeronaves, destacando que los errores de técnicos de mantenimiento son una de las mayores amenazas a la seguridad aérea. A pesar de los avances tecnológicos, el mantenimiento sigue siendo realizado por personas, lo que hace necesario aceptar sus limitaciones y ofrecer formación y herramientas adecuadas para reducir errores. Se presenta el modelo SHEL, que considera las relaciones entre software, hardware, entorno y personas para mejorar la seguridad y reducir accidentes atribuidos a errores humanos.